Sanitarias ante la pandemia: entrevista a Zoila Agramonte

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Salud - Clínica

Farmacia Republica marcPuigPerez MP18408-1

Fotografia cedida por Farmacia Agramonte

 

serie de entrevistas

Con estas dos entrevistas cerramos la serie donde las trabajadoras del ámbito sanitario han expresado su percepción, experiencia, opinión y certezas sobre lo que ha pasado.

 

Hablamos con Zoila Agramonte, que es la farmacéutica titular de la farmacia Agramonte en el barrio de Santa Caterina de Barcelona.

En una farmacia pequeña como esta, se trata de ser una farmacéutica orquesta: toca hacer de todo. Desde dar consejo farmacéutico a clientes y clientas -con apoyo emocional incluido- hasta pasar la escoba una vez se acaba la jornada, después de estar 12 horas en la farmacia.

 

Como ha sido vivir la pandemia desde la farmacia?

Por un lado lo vives con cierta presión por que eres el primer filtro del sistema de salud, y haces un trabajo de contención que conlleva mucha responsabilidad. Las jornadas laborales eternas que a menudo te agotan, cuando le añades la tensión de una crisis como la que estamos pasando, pues no es siempre fácil. Pero por otro lado también es un privilegio. A mí me gusta mi trabajo. Y poder ayudar a la gente, no sólo dispensando o aconsejando medicamentos, sino también calmando sus angustias con información y el trato personal y de proximidad que damos, para mí es una satisfacción.

 

En un primer momento había falta de mascarillas, guantes, ha sufrido falta de recursos?

Al principio fue muy difícil, había falta de todo en cuanto a medios de protección. Ante esto intentamos poner serenidad, ganas de ayudar y mucho trabajo. Estoy contenta porque todo ello nos dio frutos y, en nuestro caso, por suerte, pudimos tener suficiente material durante todo el confinamiento pudimos ir ofreciendo mascarillas, guantes, gel, información... a nuestra clientela. Quizá no a los precios y en las cantidades que queríamos pero si que pudimos dar servicio.

 

La farmacia es un servicio sanitario y, al mismo tiempo, comunitario. Os llegan las necesidades, percepciones, necesidades y problemas de las personas usuarias.

Si, creo que hemos jugado un papel fundamental, hemos estado dando una respuesta directa a la población. Lo que hicimos fue, desde el comienzo, la venta de todos los medios de protección y orientación a la población. La gente estaba muy perdida y no sabía cómo afrontar la pandemia. La ayuda domiciliaria, de la mano del hospital y el sistema sanitario. Cuando la gente estaba en casa nosotros seguíamos dando servicio.

 

Los tests serológicos, cribados, PCR, autodiagnóstico... recae sobre las farmacias mucha presión?

Ha sido un tema muy polémico. La farmacia comunitaria, como servicio importante y fundamental, hemos sufrido porque no hemos podido dar este servicio, sólo como venta porque no estamos adaptadas. La farmacia estaba dispuesta a asumir más responsabilidad en esta crisis y era una necesidad. Aunque presión no nos falta. Somos la primera trinchera del sistema sanitario. De hecho el Colegio ya ha reclamado poder ejercer un rol más activo y ahora estamos esperando la orden ministerial en que se defina cómo hacerlo, a partir de los autotest o cuál será el procedimiento. Hay que tener en cuenta que son pruebas costosas, mucha gente las necesita y no puede asumir los gastos de laboratorio y la gente se ha encontrado muy perdida. Las farmacias están preparadas para atención de urgencia pero era necesaria más formación que no teníamos suficientemente, aparte de que habría sido una organización muy compleja.

 

Que crees que ha faltado durante este año?

Las farmacias hemos hecho lo que hemos podido, como hemos podido y no hemos parado de trabajar, hemos trabajado muchísimo, hubiéramos podido tener los test de anticuerpos y que la gente se lo pudiera hacer en casa, más fácil y más barato. La gente se habría podido controlar. Por otra parte, las medidas de control y reciclaje ha sido un problema, ha faltado mucha información y no se ha tenido conciencia de cómo hacerlo. Informar la gente es lo que más ha faltado, ahora que hace más de un año, si nos ponemos a valorar todo lo que ha comportado la pandemia, este tema ha sido muy complicado y no se ha tratado bien, habría que dar educación social de cómo hacerlo y aquí las farmacias hubieramos tenido un papel que se nos podía haber dado desde el inicio.

 

 

Farmacia Republica marcPuigPerez MP18408-1

 Fotografia cedida por Farmacia Agramonte. @Marc Puig_La República