Colombia persiste y resiste

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Derechos Humanos - Derechos de las Mujeres - Derechos de las Mujeres

 

290px-Cali centro 

  

Más de un mes cumple Colombia de un Paro Nacional declarado por la ciudadanía como una forma de reclamar derechos fundamentales.

Colombia vive hace décadas un conflicto político que se pensó se des escalaría con la firma del Acuerdo de Paz entre la guerrilla de las Farc y el gobierno colombiano presidido entonces por Juan Manuel Santos hace 5 años; pero volvió al poder la derecha y las ilusiones de los colombianos de lograr esa paz tan esquiva las derrumbaron. La declaratoria de Paro Nacional cumple 47 días; ha sido un episodio inédito en la historia del país, especialmente porque es el pueblo el protagonista, que se levantó y resiste, a pesar que las cifras de asesinatos, desapariciones, heridos, violaciones sexuales, torturas y una embestida de los cuerpos policiales hacia los manifestantes, en su mayoría jóvenes crece con los días, sin que el gobierno dé muestras de acercamiento o voluntad de hacer acuerdos para terminar esta etapa de una violencia brutal.

La violencia en Colombia es estructural, aunque la pandemia aceleró esos factores que desde hace décadas se vienen cocinando; la pobreza aumentó sistemáticamente en este gobierno: según cifras del Departamento Nacional de Estadística, en el 2020 la pobreza creció 6.8% puntos porcentuales con respecto al 35.7% del 2019; según el director del organismo Juan Daniel Oviedo, Colombia pasó de tener "17.4 millones de personas en situación de pobreza monetaria a contar con 21 millones de personas pobres", ello contrasta con una clase dirigente indolente que no escucha a la gente, avivando la hoguera del Paro al cual cada vez se suman más gremios, sectores y personas, pues no se ve por parte del gobierno voluntad o las respuestas esperadas, por el contrario, ha respondido con el incremento de la fuerza pública a quien parece haberle dado patente de Corso para reprimir, agredir, inmovilizar y asesinar a quien proteste.

Otro aspecto inédito, es que son los jóvenes quienes están liderando este período de Resistencia, son ellos quienes le están recordando al gobierno que llevan años esperando respuestas ajustadas a sus necesidades en salud, educación, oportunidades de empleo y mejores condiciones para ellos y sus familias; son ellos los que han puesto la cuota más dramática en este estallido social, al que han confluido grupos, organizaciones cívicas, artistas y colectivos, con aportes e ideas para enfrentar el momento.

Entre las muchas acciones y estrategias para perseverar esta circunstancia, porque, como lo dijo una líder de las comunas de Medellín, entre lágrimas "es ahora o nunca, así nos toque perder a muchos de los nuestros", se han creado niveles de apoyo como tácticas de resistencia: "jóvenes en primera línea" aquellos con mayor conocimiento y protección para enfrentar el ataque de la fuerza pública; "Madres en primera línea" madres de jóvenes que se han puesto en la primera línea de enfrentamientos a fin de neutralizar los ataques de la fuerza pública. Ha llamado la atención el que las mujeres lo hayan asumido con vigor y conciencia, "es el futuro de nuestros hijos" dicen; "Primera línea jurídica" iniciativa de un grupo de abogados unidos para asistir a quienes han sido judicializados; y ahora, se gesta, la "Primera línea internacional" conformada por asociaciones, grupos o colectivos colombianos en el exterior, a quienes les asiste enorme preocupación por el recrudecimiento de la violencia y respaldan las justas demandas de los colombianos. Y así como hay primeras líneas, también hay segunda y tercera, son niveles colaborativos en todos los aspectos: información, alimentación, dotación, asistencia, recreación, hacia los grupos que permanecen en el frente de batalla y resistiendo. Otro aporte de las mujeres han sido las "Ollas comunitarias", elaboración de mascarillas y elementos de protección, carteles y apoyo emocional en las vicisitudes que ha significado esta gran jornada de reacción.

El epicentro de las protestas ha sido Cali, ciudad ubicada al suroccidente del país, allí confluyen las múltiples variables detonantes de la violencia en el país: tráfico de drogas, armas, minería ilegal, paramilitarismo y gremios empresariales aliados del establecimiento, quienes con el objeto de neutralizar y deslegitimar la protesta hablan de pérdidas millonarias como efectos del Paro, desconociendo las altas cifras de pobreza, desempleo, usura del sector bancario, concentración de la tierra y otros factores que históricamente han beneficiado a una clase dominante, mientras el grueso de la población muere de hambre y sin oportunidades. Es la ciudad que ha puesto la mayor cuota de muertes, heridos, desaparecidos, judicializados y violentados, pero también, ha generado expresiones artísticas y culturales como el Monumento a la resistencia, erigido en el sector bautizado "Puerto Resistencia" como homenaje a las vidas perdidas. En Cali hace unos días, asesinaron a Junior Jein artista de trayectoria, negro, rapero, autor de la canción "Quien los mató" que cuestiona severamente los asesinatos llamados "falsos positivos" y desaparecidos, dejando en evidencia el nivel de agresión, intolerancia y represión contra el Paro.

Una violencia que el gobierno parece consentir y estimular. 47 días de protestas y violencia ciudadana y ni una muestra de concertación por parte del gobierno, por el contrario, a la mesa de negociación convocó los grandes sectores económicos y líderes políticos, ha seguido expidiendo leyes que lesionan los intereses del pueblo con la anuencia de un congreso amañado; no ha escuchado a los sectores relevantes como la docencia, los campesinos, los indígenas, los arroceros, los transportadores, afectados por altos peajes impuestos por el sector privado sin que mejoren las carreteras; ello se suma a una elevada corrupción que hace de la protesta el único camino para salir de la encrucijada social como resultado de la infiltración del narcotráfico; el mundo ya lo sabe. Estamos ante una narcodemocracia, y no va a ser fácil extirparla. Sin embargo, "es ahora o nunca", por ello buscamos la solidaridad del mundo, para librarnos de ese nefasto mal que asaltó un país lleno de riquezas.

 

    Vídeo ¿Quién los mató? De Junior Jein