Alicia sigue en el mundo real

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Salud - Clínica

 

 

Isabel Franc

 

OPINIÓN

Vuelvo al tema del cáncer de mama porque, como cada octubre, se ha celebrado la rosácea Jornada Internacional, este año con algunas variaciones, pero no las que tocaría.

La primera diferencia es que no ha habido carreras de mujeres con chándal de color rosa luciendo el logo de una empresa de productos deportivos, ni globos con marca comercial sobrevolando el cielo urbano. Ha habido, eso sí, muchos actos virtuales. Pero, no sufráis, lo que no ha cambiado nada es la promo y el merchandising de productos cáncerdemamafriendlys. El tema es tan escandaloso, que ni siquiera se esfuerzan por disimular. En un diario digital leo las instrucciones per celebrar, este año marcado por la Covid, el rosado día y me quedo petrificada. Dice que la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Madrid realiza numerosas acciones, entre ellas, poner a la venta los productos rosas solidaros que se poden adquirir en los diferentes puntos de venta. Me parece imprescindible enriquecer a estas empresas en nombre de la detección y la curación de las mujeres afectadas. Los beneficios, nos dicen, van para la investigación, pero me gustaría saber en qué porcentaje y mucho me temo que el tanto por ciento que dedican y el que se embolsan es bastante desproporcionado.

L'AECC invita también a lucir el lacito rosa para concienciar de la enfermedad. A mi, qué queréis que os diga, el rosa tiene connotaciones tan femeninas que me produce urticaria. ¿Y si en lugar de eso, fomentamos el lucimiento de nuestros cuerpos con sus cicatrices, ausencias, excesos y divergencias?

Para rematar, anima a hacer difusión en las redes sociales solicitando un simple gesto: una foto con la mano en el pecho y el hashtag #sacarpecho y sumarse a la campaña "Saca pecho por ellas" comprando los productos solidarios que se encuentran en su tienda online. ¡Y dale!, por si no había quedado claro.

Todo sumado, me reconcome por dentro.

Se ha hablado mucho menos este año. Y como ha coincidido con el Día de las Escritoras, algunas asociaciones culturales de carácter feminista han obviado la efeméride. Así que, como soy escritora, he pasado por el mal trago y tengo que tragarme cada año esta melindrosa celebración con todo su maquillaje social, me remito a mi obra de referencia sobre el tema Alicia en un mundo real, que acaba de reeditar en castellano y en catalán la editorial Egales.

El espíritu de Alicia es práctico, huye del drama entendiendo que la vida es un viaje en el que pasan cosas y eso es lo que le ha tocado a ella, hace parodia de su propia situación, critica las metáforas bélicas que se acostumbran a usar para hablar del tema y reniega de la estética femenina impuesta a lo largo de la historia y que tanta relación tiene con las consecuencias del cáncer de mama.

En una jornada como esta, me gustaría que se hablara de la construcción social de la enfermedad: ¿Por qué no hay carreras solidarias por el cáncer de próstata? (ya lo hice en este mismo medio con el artículo "Posicionándonos ante eso que (no) llaman cáncer"). Que se hable de la invisibilización y del silencio: cuando la gente muere de una larga enfermedad es de cáncer y déjate de eufemismos; de la falsedad de las estadísticas o de la influencia de la industria farmacéutica. Que se hable, sí, que la gente recuerde que hay enfermedad más allá de la pandemia, y que se hable de lo que importa: más prevención (versus detección), qué provoca el cáncer, qué factores medioambientales hay implicados, qué tratamientos menos invasivos funcionan o funcionarían si se permitieran.

Alicia en un mundo real es un libro de referencia en este tema, ha acompañado a muchas mujeres en su proceso desdramatizándolo, que no significa frivolizando, y ha puesto una sonrisa en ese universo rosa que nos quieren imponer. Ahora, además, estamos a punto de presentar la adaptación teatral (lo teníamos previsto para marzo pero el confinamiento lo retrasó), un proyecto de la Cía. Teatral La Briana, dirigido por Teresa Urroz, con un cuadro de actrices inmejorable. Crucemos los dedos para que la pandemia no vuelva a retrasarlo.

Y disculpadme todo este autobombo, pero me pone de tan mal café esta celebración, que no he podido evitarlo.

 

 

Alicia Egales cast