Personas no humanas

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Opinión - Opinión: Vida Cotidiana

 

 

  

Isabel Franc

 

OPINIÓN

En 2015 la orangutana Sandra se convirtió en el primer ejemplar de una especie animal considerado jurídicamente como persona no humana

  

Con 33 años, la justicia argentina reconoció sus derechos. La historia es enternecedora. L'AFADA (Asociación de Funcionarios y Abogados por los derechos de los Animales) considerando que Sandra vivía en condiciones degradantes por estar encerrada en una caja de cemento, llevó el caso a los tribunales. El gobierno de la ciudad de Buenos Aires, propietario del zoo en el que vivía, tuvo que garantizarle "las condiciones naturales de hábitat y las actividades necesarias para preservar sus habilidades cognitivas". Y todo fue gracias a una jueza, Elena Liberatori, quien, además, según cuentan las crónicas, se hizo muy amiga de Sandra.

A mí,todo en conjunto me parece aleccionador y a mi Quillo, no digamos. "¿Yo también soy persona no humana, mami?", me preguntó el otro día, siempre a su manera, claro. "Tú eres más humano que muchos de dos patas", fue mi respuesta. Mi Quillo va a todas partes comportándose como una personita sociable, educada y cívica. Nunca deja una caquita donde no toca (y si lo hace, ya la recojo yo), no ladra, no se pelea con nadie y no muerde ni a quien yo desearía que lo hiciera. Si vamos a un lugar público, se sienta donde le corresponde, se para ante un semáforo, acepta estoico les caricias de quien quiera tocarlo, aunque no haya pedido permiso..., en fin, una joya. Entonces, ¿por qué no le dejan entrar en determinados lugares donde sí tienen acceso criaturas que cabriolan como energúmenas con el consentimiento y permisividad de sus familias? Habréis comprobado que en las playas, por ejemplo, hay más porquería humana que canina. Plásticos, botellas, tampones, preservativos... de todo, se encuentra; y los malditos anzuelos, dejados de la mano de pescadores irresponsables, con el peligro de clavarse en pies humanos o perforar estómagos caninos. ¡Poca broma! Pero no está sancionado, en cambio, pasear tranquilamente con tu peludo o peluda, lanzarle una pelota al agua y comprobar como la rescata fiel y te la trae a la mano representa una multa de entre 600 i 3.000 € dependiendo de la población. 

Reconozco que mi instinto maternal es nulo, pero he trabajado muchos años con la chiquillería y espero que eso cuente a la hora de aceptarme esta afirmación: mi perro se porta mejor que mucha scriaturas de dos patas, y —añado— que quien las parió directa o indirectamente. Pero, si alguna vez he osado quejarme de la conducta incívica de alguna de ellas, pronto ha salido la adulta de turno, en general la madre visiblemente ofendida, para replicarme "Es que es un niño" (aunque sea una niña, tanto da). ¡Gran descubrimiento!. Pues precisamente por eso hay que explicarle que, cuando vives en sociedad, tienes que seguir unas normas mínimas tan sencillas como que los asientos del transporte público no son trampolines, el suelo del ambulatorio no es una piscina, las mesas del restaurante no se usan como trincheras, etc. etc.

 

Persones no humanes copia copia

 

 Foto:La Sandra, el Quillo i el Xupito" 

 

La prueba irrefutable de que nuestras mascotas son personas no humanas es la respuesta que generan en las redes sociales. En mi Facebook recibo una media por entrada de 15 likes, 3 o 4 comentarios y una o dos veces compartido (como máximo, la última vez que recomendé un curso de literatura solo dos personas clicaron el dedito de "me gusta" y ambas son habituales de los likes ponga lo que ponga. ¡¡Emocionante!!). Pero si publico una noticia de mi Xupito el porcentaje se dispara a unos 200 likes, más de 40 comentarios y vete saber cuántas veces compartido. En cualquier caso, Xupito, el gato blanco, insolente, malcarado y consentido tiene mucho más éxito que yo y mis cavilaciones.

Y no quiero meterme en política. Cuántos gobernantes hay que ladran, muerden y se pelean más que mi Quillo, son más insolentes que mi Xupito, ensucian más que los dos juntos y, mira por dónde, acumulan más fallowers, más votos, más reconocimiento... aun dejando miles de muertos diseminados por mares y playas, aun evacuando sin pudor sus gases hasta ahogar el planeta.

¡Está bien torcido este mundo!