“Tenemos una historia común de sororidad con el movimiento feminista de Catalunya y España”

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Empoderamiento y Liderazgo - Movimientos Sociales

 

clara

Fundadora de la Asociación Mujeres Palante, hoy entrevistamos a Clara Romero, feminista colombiana comprometida con el proceso de paz de su país.

¿Cómo surge la iniciativa de crear a Mujeres Palante?

La iniciativa de crear a Mujeres Palante nace unida a la suerte del Col·lectiu Maloka Colombia un colectivo que apostó desde sus inicios por apoyar a las organizaciones sociales de Colombia en un contexto de guerra y política de exterminio. Desde el año 2000 Maloka puso en marcha proyectos de acompañamiento con brigadistas, de cooperación para ayudar con recursos, y de sensibilización en torno a la naturaleza y el origen del conflicto colombiano. Después de 7 años de existencia nos planteamos crear una organización en Barcelona que acompañara a las personas migradas, el último eslabón de lo que consideramos un solo proceso de exclusión en el ámbito mundial.

Maloka estaba conformada en su mayoría por mujeres que habíamos tenido contacto con organizaciones feministas en Colombia y en Catalunya. De manera que este camino que iniciamos nos llevó a replantearnos más de una prioridad y la visión global de lo que queríamos transformar. Y paso a paso fuimos creando esta posibilidad de participar en primera persona en el proceso de primera acogida a las mujeres migradas en Catalunya, para tener un espacio propio de empoderamiento, sororidad y trabajo colectivo.

Se dice que la migración latinoamericana está formada mayoritariamente por mujeres que vienen solas, muchas veces, dejando a sus hijos/as al cuidado de otras mujeres en su lugar de origen. De ahí que se hable de la transnacionalización de los cuidados. ¿Cómo se podría acabar con estas prácticas? ¿Qué es lo que se podría hacer desde aquí?

Estas prácticas o situaciones que viven las mujeres migradas tienen su causa en un orden económico mundial que deriva de una historia de expoliación colonial, de exclusión y de desigualdad. Creemos que un feminismo consecuente debe aspirar a remover un sistema patriarcal que está en la base de toda esta apuesta de atropello e injusticia global. Por tanto, lo que podemos hacer desde aquí es ayudar a que nuestro entorno social tenga los elementos de comprensión de los orígenes de esta situación, y claro está, también a que asuman actitudes solidarias con las mujeres migradas, el último eslabón de esta cadena de exclusiones sin fin. En este momento necesitamos apoyo para modificar los requisitos que permiten la reagrupación familiar para estas mujeres. Con la ley de extranjería vigente se exigen unas condiciones de vivienda y de ingresos poco accesibles para las mujeres trabajadoras del hogar.

Clara Romero debate

Tenéis una línea de incidencia política, y entre otros aspectos, estáis presionando para que se produzcan nuevas medidas en el ámbito de la regulación del trabajo del hogar y el cuidado de las personas. ¿En qué punto estáis?

Si, desde Mujeres Palante participamos en la Taula de Mujeres Migradas por los derechos de las Mujeres Trabajadoras del Hogar en Catalunya, espacio en la que confluyen varias organizaciones de mujeres migradas de diferentes países de América Latina. Hemos estado impulsando tareas de incidencia política, tanto en el ámbito de la Generalitat como en el Ayuntamiento de Barcelona, para que se reconozcan los derechos de las trabajadoras del hogar, entre ellos, la equiparación de sus contratos al del resto de los trabajadores en España (no tienen derecho a paro, por ejemplo). Y en el reconocimiento de las situaciones de vulnerabilidad extrema que viven las mujeres sin papeles y que representan un porcentaje mayoritario de las trabajadoras del hogar en Catalunya y en España.

Desde la teoría del feminismo decolonial, en los últimos años se está discutiendo sobre el feminismo llamado "eurocéntrico u occidental". ¿Cuál es vuestra visión sobre este tema y qué alianzas habría que establecer para poder superarlo?

Desde Mujeres Palante comprendemos la indignación y el espíritu de la visión del feminismo decolonial. Sus protagonistas son mujeres migradas de segunda generación que cuestionan un discurso de igualdad y ciudadanía que no tiene nada que ver con la realidad que viven de discriminación racial y social. Pero también tenemos en gran estima la historia común de sororidad que hemos vivido con el movimiento feminista de Catalunya y España. Por esta razón hemos elaborado proyectos que apuestan por el diálogo y por el reconocimiento de los prejuicios y estereotipos que condicionan nuestras relaciones cotidianas. Por ejemplo, hace ya más de cinco años estamos impulsando una campaña que denominamos "Juntas y Revueltas" en la que impartimos talleres que cuestionan nuestros estereotipos. Hasta el momento hemos realizado unos 25 talleres con igual número de organizaciones de mujeres autóctonas y migradas. Creemos que una interpretación consecuente desde el feminismo nos llevará a caminos que confluyan en el cuestionamiento de la naturaleza del sistema patriarcal que nos atropella a todas.

¿Cómo veis la asociación de aquí a unos años?

Ante todo queremos que perviva. Es casi una odisea el camino que hemos tenido que recorrer para sostener nuestras labores en estos 12 últimos años. Estamos buscando caminos de autogestión y autonomía. Pero no es tarea fácil de lograr solo con nuestros esfuerzos. Necesitamos el reconocimiento de nuestro trabajo y el apoyo del movimiento feminista para hacer realidad una fórmula que permita la continuidad de nuestro trabajo y nuestras iniciativas.