Recomendaciones incongruentes y silencios sobre el ZICA

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Salud - Salud sexual y reproductiva

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Por fin alguna publicación explica porqué no se puede recomendar que ‘planifiques’ no quedarte embarazada en países donde, precisamente, no existen ni métodos anticonceptivos disponibles y  la interrupción del embarazo puede llevarte a la cárcel.

Por eso reproducimos el informado artículo de CALALA en este sentido. Ahora queda aún por explicar si es la utilización de pesticidas u otros químicos y no el vínculo del Zica, lo que provoca las microcefalias en los bebés.

El Salvador ha recomendado a las mujeres que no se queden embarazadas en los próximos dos años. Recientes recomendaciones como esta en torno al virus del Zika olvidan el escaso acceso de las mujeres latinoamericanas a los métodos anticonceptivos, los altos índices de violencia sexual en la región y la penalización total del aborto en algunos de los países afectados.

Hay que tener en mente que buena parte de la población latinoamericana tiene un deficiente acceso a la información acerca de los medios anticonceptivos disponibles por los escasos programas de planificación familiar. Y las personas que tienen información no siempre tienen acceso a los mismos. No debemos olvidar que en Honduras, la píldora anticonceptiva de emergencia, también conocida como la píldora del día después, está totalmente prohibida y penalizada. Incluso las mujeres que tienen acceso a los anticonceptivos no siempre tienen la posibilidad de utilizarlos, debido a las desiguales relaciones de poder entre mujeres y hombres existentes, que afectan también, por supuesto, a las relaciones sexuales.

Menores de 15 años y embarazos por violaciones

Todo ello en una región en la que hay muchos embarazos no deseados entre adolescentes: “América Latina y el Caribe […] es la única región donde ha aumentado el número de partos de niñas menores de 15 años. Así, cada año, se producen 1,2 millones de embarazos no planificados en adolescentes. Ellas, chicas de entre 15 y 19 años, dan a luz al 18% de nacidos en Latinoamérica, acota la Organización Panamericana de la Salud (OPS)” (El País).

Algunos de estos casos de embarazos no deseados son consecuencia de violaciones sexuales. Las mujeres son las primeras víctimas de violencia sexual en América Latina y El Caribe. En un día, 460 personas son víctimas de violencia sexual, y en México, según datos de 2011— es violada una mujer cada cuatro minutos. Hay que destacar que tan sólo una parte de las violaciones cometidas es denunciada, por lo que las cifras suelen ser muy superadas por la realidad.

 

 

Altas cifras pese a la falta de datos en México 

 

 

En el caso de las violaciones cometidas en México, por ejemplo, “la cifra negra es mucho mayor. Podemos decir que hay mucho más de 112.000 violaciones al año. Esta cifra la tomamos con base en los estudios de inseguridad que indican que por cada delito denunciado hay ocho que no se revelan”, dice Pablo Navarrete, coordinador de asuntos jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres)” (CNN México). En cualquier caso, los gobiernos no ofrecen demasiados datos acerca de los embarazos producto de violaciones, según explicó a la BBC Mónica Arango, directora para América Latina y El Caribe del Center of Reproductive Rights. 

 

A la hora de interrumpir un embarazo no deseado (en los países en los que es legal), las mujeres encuentran muchos obstáculos para ello, entre ellos, la estigmatización social. En los casos en los que las mujeres deciden, a pesar de todo, interrumpir su embarazo, pagan un coste social importante, que condicionará las relaciones que mantengan desde ese momento con las personas que han tenido conocimiento de la intervención. A veces la presión social logra que las mujeres no interrumpan su embarazo por miedo al rechazo que puedan recibir, a pesar de que las condiciones en las que se da la maternidad dificulten no sólo la adecuada crianza y desarrollo del hijo o hija (en términos, sobre todo, económicos y educativos), sino también las de la madre.

Aborto prohibido y mujeres encarceladas

La interrupción del embarazo, sin embargo, no es un derecho en todos los países de América Latina y esto agrava todavía más la situación de las mujeres. “Tres de los siete países en el mundo en los que el aborto está totalmente penalizado están en América Central: El Salvador, Honduras y Nicaragua. En Honduras incluso está prohibida la píldora del día después. En Guatemala, el aborto está permitido solo si hay riesgo para la vida de la madre. En El Salvador, el aborto no está permitido en ningún caso, e incluso existen casos de mujeres encarceladas por haber sufrido un aborto no provocado.

Debido a esta falta de autonomía de las mujeres sobre sus cuerpos y sus vidas, la región cuenta con unas altas tasas de mortalidad materna. Según datos de la CEPAL correspondientes a 2013, esta tasa fue de 140 muertes maternas por cada 100.000 nacimientos en Guatemala, de 120 en Honduras, de 100 en Nicaragua y de 69 en El Salvador” (Calala). Además, según Thomson Reuters Foundation News, en El Salvador tres de cada ocho muertes por maternidad en menores de 19 años son por suicidio.

 

Panorama injusto para las latinoamericanas

En este panorama terriblemente injusto para las mujeres de América Latina, nos encontramos con una nueva realidad que agrava aún más los problemas a los que se enfrentan: el virus del Zika. La Organización Mundia de la Salud ya ha mencionado la relación entre la infección de este virus en mujeres embarazas y la microcefalia de sus fetos. Las cifras son muy altas y van en aumento. En Brasil se sospechan ya 4.783 casos de microcefalia, según los últimos datos. Pero, ¿qué consecuencias tiene en las personas este padecimiento?

 

 

La afectación por mocrocefalia en el feto y los bebés es muy variable según la malformación cerebral existente, desde un leve retraso en el desarrollo hasta no poder hablar o caminar y sufrir crisis epilépticas. En la mayoría de los casos que conocemos sobre lo que está sucediendo en Brasil, el país con más casos de microcefalia registrados, al menos el 70% de estos niños tiene una microcefalia que produce una gran afectación neurológica y sensitiva que se manifiesta en discapacidad intelectual, problemas motrices, afectación visual y auditiva.

 

Peor lo vivirán donde hay violencia sexual y pobreza

 

Ciertamente, en todos los casos serán necesarios importantes esfuerzos en la elaboración de programas de información sobre salud reproductiva, prevención e interrupción del embarazo (en los países en que es legal) hasta que se controle completamente el virus. Pero sin duda, las peores circunstancias las vivirán aquellas mujeres que viven en países donde la violencia sexual es elevada, la pobreza generalizada, donde es difícil el acceso a medios anticonceptivos, donde existe un alto número de embarazos no deseados, muchos de ellos de adolescentes, y además de todo ello, el aborto está penalizado.

Previsiblemente, y si no se hace nada al respecto, con la llegada del virus, estos países tendrán un aumento de casos de abortos clandestinos (con el subsiguiente aumento de muerte por complicación de sus procedimientos) y un aumento de condenas a mujeres a las que les sea practicado. Esta es una ocasión más en las que las circunstancias piden y exigen que tales países, como demandan muchas organizaciones de mujeres y feministas de la región, estén a la altura del reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y no asfixien, aún más, a sus ciudadanas.