En tiempos de prostitución globalizada, conversación con Esohe Aghatise

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Violencias - Trata y prostitución

 

 Esohe Aghatise

Esohe Aghatise. (Foto www.iipdigital.usembassy.gov)

 

La de Esohe es la única cara morena, en el mar de caras blancas del congreso de feministas italianas del octubre 2013 en Paestum "Libera ergo sum". Vamos a tomar un café juntas con la idea de hacerle un par de preguntas, pero la conversación con Esohe sigue hasta la noche, llena de sorpresas, y el tiempo se queda corto.

Esohe Aghatise nació en Nigeria, un país definido "emergente", con 510 lenguas vivas, la población más numerosa, joven y fértil de África, (más de 174 millones de habitantes que fácilmente podrían llegar a ser 402 millones en 2050), pero la mayoría de ellos vive con menos de un dólar al día, y tiene una esperanza de vida de 52 años...La mitad de ellos rezan Allah, otra parte reza el Dios de la Biblia o del Evangelio, otros más veneran Ogún y los dioses Yoruba, o tienen creencias tradicionales en las divinidades de las lluvias y del tiempo; tiene un trono de oro en el palacio de gobierno, sus políticos ganan más que Obama, y tiene una industria cinematográfica con más títulos al año que Hollywood. Además, tiene el delta más grande del mundo, de donde salen ríos de petróleo, que parecen inagotables.

 

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Shell en el Delta del Niger. (Foto www.nairaland.com)

La "maldición del petróleo, explotado por compañías extranjeras y controlado por una sucesión de gobiernos militares que han respondido con masacres a las protestas populares", según el escritor Wole Soyinka, premio Nobel de Literatura, ha creado en el país un progreso distorsionado, con el abandono de ciertas zonas agrícolas y pequeñas industria, para correr a la ciudad. Lagos, su ex capital, la ciudad más poblada de África, con un área metropolitana de 21 millones de habitantes y una criminalidad altísima, huele a gasolina, por tener oleoductos que traviesan los barrios. La gente agujerea las tuberías para revender el petróleo.

El actual presidente Obasanjo ha prometido traer electricidad para todos...¡en 2056! La guerrilla lucha desde 15 años en el Delta contra las compañías, secuestrando de vez en cuando trabajadores, pero no ha conseguido cambios, opina Eshoe, por divisionismo interno.

¿Dónde encontrar motivos de esperanza? Las mujeres, a pesar de la carga de la tradición, que las ven básicamente como esposas y madres, (aun trabajando activamente para el sustento familiar) constituyen, o pueden constituir, si reciben educación, una gran fuerza de cambio. Pues, aun en condiciones difíciles, luchan para mejorar su condición, por ejemplo practicando l'osusu, un préstamo rotativo en un grupo de 10 mujeres, para costear bodas o funerales. Tradicionalmente, la poligamia servía para aumentar los brazos útiles en familia, y daba prestigio al hombre: ahora es pura irresponsabilidad poner al mundo tantos hijos, si no sabes cómo mantenerlos, opina Esohe. Muchas mujeres están dispuestas a migrar para beneficio de la familia, l'ayeru, o familia extensa, que es todo para ellas. Arreglar un techo que gotea, pagar las medicinas para la mamá enferma y otras necesidades.


Comenzaron a ir a Europa en los años ochenta. Unos vivarachos prepararon las trampas. "Anda a Italia a cuidar ancianos o niños, hala, ¡que pagan bien!", decían a la más animada. Antes, había que hacer un ritual, tomando un brebaje asqueroso con líquidos orgánicos y aguas de lavado de cadáveres, para que se quedara psicológicamente sujeta. Cuando llegaba a Italia, era obligada con la violencia a prostituirse, pasando largas noches en las calles al frío, con el temor a la represión policial y las palizas de su "dueño".
Cuando la pillaban sin documentos, la expulsión era inmediata, mientras su explotador salía de la cárcel después de una breve pena, (mucho menos severa que en su país), por las paradojas de la burocracia. Unas cuantas se vuelven "madame", llegando a explotar las recien llegadas.

 

 

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Prostitues nigerianes a Itàlia ( Foto: http://www.taringa.net/)

 

Mientras tanto, con la caída del Muro de Berlín, han llegado desde los países del Este europeo al Occidente una marea de mujeres altas, rubias, instruidas, apostando a periodos de trabajos temporales para mejorar las flacas economías locales. Muchas cayeron en las garras de las mafias rusas o albanesas, que muchas veces adoptan estrategias de cortejos para finalmente conducir la mujer a prostituirse "por amor".
Esohe, abogada y docente en derecho del petróleo, que había venido a Italia por una beca, y se había quedado en Turín por motivos sentimentales, decidió fundar la asociación "Iroko", para ofrecer alternativas para las prostitutas que quieren salir de la calle, informar con un documental las mujeres intencionadas a partir, en Nigeria, y participando a nivel internacional en la CATW (Coalition Against Traffiking in Women).

El problema es social, opina Esohe, no solo de unas cuantas Ong. Si no hubiera demanda, no hubiera explotación de mujeres y niños en redes internacionales. "Hay que dirigirse a los potenciales clientes, dijo, y atacar el mito de la "necesidad del hombre" que debe ser satisfecha como sea, donde sea, con quien sea, sin preguntarse en qué condiciones ejerce este trabajo la mujer que tienes de frente. ¿Cuán arraigada es, en los varones, la división de la feminidad en tres: la madre, "santa" de puro amor incondicional; la esposa, para el hogar, los hijos y la misa dominical; la "puta", para instinto y fantasías sin fronteras?"

Además, en una investigación desarrollada en 5 países europeos, a la pregunta "¿por qué pides el servicio de una prostituta?", la respuesta de muchos varones no fue "obviamente, por sexo", sino "por el poder de sentirme hombre, sin tener que dar explicaciones a nadie, sin tener que esforzarme en cortejos", o también "por poder expresar todo el desprecio hacia mi jefe, mi mujer, o quien sea, que en lo cotidiano no puedo expresar". En fin, la prostituta como válvula de escape por las malas relaciones sociales, al par del alcohol o las drogas. ¿No valdría la pena, entonces, mejorar estas relaciones?

"Hay que distinguir entre la prostitución libre y voluntaria (minoritaria) y la prostitución por necesidad económica, falta de oportunidades, esclavitud encubierta", comentó alguien en la reunión. En Europa hay aproximadamente un millón de prostitutas, y medio millón cada año está sometido a trata (datos de la Organización Internacional de las Migraciones), mientras en el mundo son 4 millones las mujeres y niñas y niños obligados a prostituirse, generando un movimiento de 10.000 millones de dólares. Cifras escalofriantes.

En Italia un sindicato de trabajadoras sexuales locales pide simplemente mejores garantías para ejercer en seguridad. ¿Y las demás? Claro, la abolición de la prostitución es una utopía. Lo fue también, en su tiempo, la abolición de la esclavitud de los africanos en las plantaciones de algodón del Sur de Estados Unidos, las "que el viento se llevó". Alguien debe imaginarlo, antes de que exista, un mundo donde los sexos se expresan y encuentran en libertad y respeto, sin necesidad de compraventa, opina Esohe.

"Suecia, Noruega, Islandia, han apostado a abolir la prostitución, y los traficantes ya no prosperan con ella. En Noruega, hablando con los jóvenes, en los pequeños pueblos, entendí como se puede apostar a otra forma de sociedad. El adolescente que es conducido por el padre, (a veces hasta forzado si es homosexual), a iniciarse en su virilidad con una prostituta, es parte de una sociedad patriarcal que podemos superar." También Francia ha decidido intentarlo, apostando a una ley abolicionista que ha levantado una polvareda en la sociedad. Que si, que no, que ni si ni no. El debate seguirá encarnizado, más aún cuando, (según Médicos del Mundo), la prostitución se queda como última opción para amas de casa o estudiantes que deben pagar alquiler o estudios. Y todas las leyes se quedarán cortas si la gente de a pie, y sobre todo los hombres, no se cuestionarán sobre la "normalidad" de roles y comportamientos sexuales que hieren la dignidad de las personas más vulnerables, en contextos de crisis.