Gafas violeta para un buen periodismo

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Comunicación - TICS - Publicidad - Digitales

pikaraminiUna de las preguntas recurrentes en las entrevistas que nos están realizando a raíz de la presentación de la revista digital Pikara Magazine es si lanzamos un medio con perspectiva feminista por militancia. El problema de esa pregunta es que, aunque de forma involuntaria, asume la dicotomía de que los medios generalistas son neutros y los alternativos, militantes. Es decir, concede a los primeros la cualidad de ser objetivos e imparciales. Sin embargo, ya sea por acción u omisión, dar cierta visión del mundo y no otra es una apuesta ideológica.

¿Cómo podemos considerar neutral la visión de un periódico, televisión o radio en el que las mujeres son protagonistas de apenas un tercio de las noticias, y a menudo se las recluye en roles tradicionales como el de madre o el de víctima? No se pregunta al director de un medio masivo si da bola al debate absurdo de las denuncias falsas de malos tratos por militancia postmachista, por ignorancia o por afán de vender periódicos.


Lo que une al equipo impulsor de Pikara es que, militantes feministas o no, somos periodistas y queremos hacer bien nuestro trabajo. Estamos convencidas de que para ello hace falta ponerse las gafas violeta, esas que permiten reparar en las desigualdades de género como condicionantes de un montón de  realidades sobre las que informamos. El periodismo sexista no puede ser bueno; no atenta sólo contra los preceptos del feminismo sino también contra las reglas básicas del periodismo. Por poner sólo un ejemplo, recabar la opinión del vecindario ante un asesinato machista no es sólo una práctica reprobable porque lleva a alimentar estereotipos sobre la violencia de género, sino porque lo que dicen no suele aportar nada a la noticia. El objetivo del periodismo es contar a los lectores y lectoras qué está pasando. Pero no se trata de limitarse a describir con desapego un hecho, sino de aportar claves de análisis que ayuden a quien nos lee a entender mejor cómo funciona el mundo. Y no podemos cumplir con ese objetivo si obviamos el impacto que tiene el sexismo sobre todo lo que nos rodea.


Siguiendo con el ejemplo de la violencia de género, aunque el feminismo ha logrado que los medios de comunicación informen sobre ella reconociendo que se trata de un delito público y no de un suceso privado y aislado, la prensa generalista no logra transmitir por qué hablamos de asesinatos machistas. No logran que el lector o la lectora vea un nexo entre el asesinato de turno, el miedo a caminar sola de noche, el techo de cristal o el reinado perpetuo de la muñeca Barbie como regalo de Reyes para las niñas.


Lo curioso es que tenemos tan interiorizado el sexismo que como periodistas se nos escapan hasta los datos más apabullantes. Por ejemplo, se siguen dando un sinfín de estadísticas sobre accidentes de tráfico pasando por alto o de puntillas sobre la evidencia de que la mayoría de quienes lo provocan son hombres. Sin embargo, ese dato debería de ayudarnos a buscar voces expertas que expliquen esa prevalencia. Nos dirían que los hombres han sido socializados en la cultura del riesgo, que correr mucho sigue siendo prueba de virilidad y que quienes más corren -como Fernando Alonso o Jorge Lorenzo- son héroes nacionales.


pikara

 

Dice mi compañera, maestra y amiga, Lucía Martínez Odriozola, que hemos creado Pikara para hacer el periodismo que nos da la gana. Pues sí, señora. Nos da la gana hacer un periodismo sosegado, reflexivo, que busca pequeñas historias, las aborda desde nuevos enfoques y con todo ello logra hacer que la gente piense en aquello en lo que no había reparado. Nos apetece hacer un periodismo bien escrito, que se disfrute, que despierte sentimientos encontrados, que provoque bufidos de indignación, pero también sonrisas y hasta carcajadas. No somos un medio de comunicación hecho para mujeres, por mujeres y sobre temas de mujeres. No sabemos cuáles son esos temas. Queremos publicar buenas historias, textos deliciosos, dar voz a quien tiene algo interesante que decir. Mejor aún si se sale de lo predecible, si desafía prejuicios ajenos y propios, si resulta incómodo no sólo para quien piensa diferente sino para nosotras mismas. Y no se puede hacer todo eso sin desterrar de nuestras mentes el androcentrismo o los estereotipos sexistas que pesan sobre mujeres y hombres.


Pikara es el medio que queríamos leer y el medio en el que queríamos escribir. Por militancia feminista, por vocación periodística, o porque nos da la gana. 

 

June Fernández,directora de Pikara Magazine